Había una vez ahí… un manso y salvaje río montañés que se desbarrancaba por una escabrosa y bella quebrada bordeada por cordones serranos cuajados de alborotadas selvas nubosas…
Había una vez ahí… una aldea ostentosamente bautizada “Villa Jardín de Reyes” y que deliraba con legítimas e impúdicas aspiraciones de zambullirse y navegar las torrentosas aguas bermejas de la Pachamama durantes los estíos, y también de trepar sus caseríos hacia mágicos y flotantes andenes conquistados a las laderas montanas…Bodega Artesanal Xuxuy Había una vez ahí… en ese paraje de monstruosa belleza -entre nevadas, escarchas, vientos quemantes, y bullentes selvas de verde enceguecedor- una familia que soñó con tener un viñedito, y una bodeguita y elaborar vinitos caseros… y que todo fuese sólo obras de arte, voluntariado, escuela, y un excusa para que turistas remotos, y visitantes de comunidades cercanas, y vecinos curiosos, se acercaran para descubrirse moliendo y prensando y fermentando las uvas… y degustando los mostos hirvientes, los embriagantes brebajes extraídos de arcaicas damajuanas adormecidas en una lóbrega y fría cava de adobes con techo de palos, cañas y arcilla…
Había una vez ahí… grupos autoconvocados de humanos compartiendo aprendizajes y anécdotas y carcajadas y también -por qué no- la danza de un carnavalito, de una chacarera o de un tangazo… Había una vez ahí….....